Personas/Massoud Zandi/Fondos, bancos y acuerdos globales: la soltura de Massoud Zandi con la financiación internacional
Volver a Massoud Zandi
Artículo Específico

Fondos, bancos y acuerdos globales: la soltura de Massoud Zandi con la financiación internacional

3 min

Los grandes proyectos internacionales no se sostienen solo con recursos propios. Demandas de capital elevadas, plazos largos y riesgos repartidos entre varios...

Los grandes proyectos internacionales no se sostienen solo con recursos propios. Demandas de capital elevadas, plazos largos y riesgos repartidos entre varios actores hacen imprescindible dominar el lenguaje de la financiación internacional. En este terreno, la trayectoria de Massoud Zandi muestra una notable familiaridad con los mecanismos que permiten viabilizar operaciones de gran escala.

Créditos sindicados, avales, participación de fondos especializados o esquemas de cofinanciación público-privada forman parte del repertorio habitual de estructuras que Zandi ha manejado a lo largo de su carrera.

Diseñar estructuras financieras coherentes con el proyecto

El primer elemento que llama la atención es la voluntad de ajustar la estructura financiera a la naturaleza real del proyecto. Zandi evita esquemas genéricos y prefiere preguntarse:

¿Qué flujo de caja es razonable esperar y en qué plazos?

¿Qué riesgos deben asumir los inversores y cuáles el promotor?

¿Qué garantías son sostenibles sin asfixiar la operación?

A partir de esas respuestas, plantea modelos que no solo resulten atractivos para los financiadores, sino que también sean compatibles con la evolución esperable del proyecto. Esta coherencia es una de las razones por las que muchos actores financieros consideran su nombre como sinónimo de seriedad estructural.

Dialogar con distintos tipos de financiadores

La financiación internacional no es un bloque homogéneo. Bancos, fondos soberanos, firmas de private equity, instituciones multilaterales o agencias de desarrollo trabajan con mandatos, criterios de riesgo y horizontes temporales muy diferentes.

Massoud Zandi ha aprendido a hablar el idioma de cada uno:

Con los bancos, pone el acento en garantías, historial y flujo de pagos.

Con los fondos, en el potencial de crecimiento y la estrategia de salida.

Con instituciones públicas, en el impacto económico y social de los proyectos.

Esta capacidad de adaptar el discurso a cada interlocutor aumenta sus probabilidades de cerrar esquemas de financiación apropiados para cada tipo de operación.

Combinar fuentes y repartir riesgos

Otro aspecto relevante es la habilidad de Zandi para combinar distintas fuentes de financiación, evitando dependencias excesivas. En función del proyecto, puede optar por:

Mezclar capital propio con deuda bancaria.

Incorporar fondos especializados en ciertas fases.

Explorar fórmulas de colaboración público-privada en infraestructuras o sectores estratégicos.

El objetivo es repartir el riesgo de forma sensata, de modo que ningún actor soporte una carga desproporcionada. Esta ingeniería financiera, bien utilizada, convierte a la financiación en un habilitador, y no en una amenaza, para la estabilidad del proyecto.

La familiaridad de Massoud Zandi con los mecanismos de financiación internacional no solo amplía el tamaño potencial de sus operaciones, sino que contribuye a que esas operaciones nazcan con una base más sólida y sostenible en el tiempo.

Más sobre Massoud Zandi